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Valoración de las deudas comerciales con proveedores PGC y PGC Pymes

Ref. CISS 15591/2009

REGLAS GENERALES PARA LA VALORACIÓN DE LAS DEUDAS COMERCIALES CON PROVEEDORES

En relación a la valoración de estos pasivos, se aplicarán las siguientes reglas:

  • - Los pasivos financieros incluidos en el grupo 4. Acreedores y deudores por operaciones comerciales se clasificarán, con carácter general, a efectos de su valoración, en la categoría de «Pasivos financieros a coste amortizado».

    PGCPYMES: En el PGCPYMES, la categoría equivalente es la de "Pasivos financieros a coste amortizado". Su valoración es igual salvo por un detalle, en la categoría del PGCPYMES los costes de transacción que les sean directamente atribuibles, así como las comisiones financieras que se carguen cuando se originen las deudas con terceros, podrán registrarse en la cuenta de pérdidas y ganancias en el momento de su reconocimiento inicial.

  • - Si estos pasivos financieros se clasifican a efectos de su valoración en más de una categoría, se desarrollarán las cuentas de cuatro o más cifras que sean necesarias para diferenciar la categoría en la que se hayan incluido.
  • - Una cuenta que recoja pasivos financieros de este tipo clasificados en la categoría «Pasivos financieros a valor razonable con cambios en la cuenta de pérdidas y ganancias» , se abonará o cargará, por las variaciones en su valor razonable, con cargo o abono, respectivamente, a las cuentas 663. Pérdidas por valoración de instrumentos financieros por su valor razonable y 763. Beneficios por valoración de instrumentos financieros por su valor razonable.
  • - Una cuenta que recoja acreedores por operaciones comerciales que, de acuerdo con lo establecido por el PGC en su NRV 7.ª, Activos no corrientes y grupos enajenables de elementos, mantenidos para la venta, formen parte de un grupo enajenable de elementos mantenidos para la venta, se cargará, en el momento en que se cumplan las condiciones para su clasificación, con abono a la respectiva cuenta del subgrupo 58. Activos no corrientes mantenidos para la venta y activos y pasivos asociados.

    PGCPYMES: En el PGCPYMES no se contemplan la clasificación de "Activo no corriente mantenido para la venta y grupos enajenables de elementos mantenidos para la venta". Además, el Real Decreto 1515/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba, establece en su artículo 3 que cuando una empresa que aplique el PGCPYMES realice una operación cuyo tratamiento contable no esté contemplado en dicho texto habrá de remitirse a las correspondientes normas y apartados contenidos en el PGC con la excepción de los relativos activos no corrientes y grupos enajenables de elementos, mantenidos para la venta que en ningún caso serán aplicables. Los legisladores han considerado suficiente para las PYMES los criterios contenidos en relación con los activos que puedan ser enajenados en el PGCPYMES.

VALORACIÓN INICIAL DE LAS DEUDAS COMERCIALES CON PROVEEDORES

Tal y como establece el apartado 3.1 de la norma de registro y valoración 9ª. Instrumentos financieros contenida en la segunda parte del PGC, que, generalmente, los débitos por operaciones comerciales, es decir, los pasivos financieros que se originan en la compra de bienes y servicios por operaciones de tráfico de la empresa, han de clasificarse a efectos valorativos en la categoría de "Pasivos financieros a coste amortizado". Pues bien, los pasivos financieros incluidos en esta categoría se valorarán inicialmente por su valor razonable, que, salvo evidencia en contrario, será el precio de la transacción, que equivaldrá a la suma de los siguientes importes:

  • - Valor razonable de la contraprestación recibida, bienes comprados o servicios recibidos
  • - Costes de transacción que les sean directamente atribuibles.

PGCPYMES: En el PGCPYMES, en su NRV 9ª, Pasivos financieros, apartado 2.1, establece que los citados débitos, de manera general, se clasificarán como "Pasivos financieros a coste amortizado". Su valoración es igual salvo por un detalle, en la categoría del PGCPYMES los costes de transacción que les sean directamente atribuibles, así como las comisiones financieras que se carguen cuando se originen las deudas con terceros, podrán registrarse en la cuenta de pérdidas y ganancias en el momento de su reconocimiento inicial.

EJEMPLO:

La empresa X realiza una compra de las mercaderías que comercializa. El vencimiento de la deuda se producirá dentro de 18 meses, por lo que se incluyen expresamente en la factura intereses por aplazamiento. La factura que recibe del proveedor es la siguiente:

Factura n. º 231 (se ha supuesto un tipo de IVA del 16%)
Mercaderías, 10.000 kilos, a 100 euros/kilo………………………1.000.000
Intereses por aplazamiento…………………………………………….65.858
Total sin IVA………………………………………………..1.065.858
Base imponible IVA……………………………..1.000.000

Tipo IVA………………………………………………….16%
Cuota IVA………………………………………………………………160.000
Total factura………………………………………………..1.225.858

Nominal del débito: 1.225.858

Valor razonable de la mercadería recibida: 1.000.000

En este caso la valoración inicial del débito con proveedores será, incluyendo el IVA soportado, de 1.160.000

EJEMPLO:

La empresa X realiza una compra de las mercaderías que comercializa. El vencimiento de la deuda se producirá dentro de 18 meses. La empresa X es la principal clienta del proveedor por lo que no incluye en la factura intereses por el aplazamiento (se sabe que para aplazamientos similares se está cobrando un interés efectivo anual del 5%). La factura que recibe la empresa X del proveedor es la siguiente:

Factura n. º 231 (se ha supuesto un tipo de IVA del 16%)
Mercaderías, 10.000 kilos, a 100 euros/kilo………………………1.000.000
Total sin IVA………………………………………………..1.000.000
Base imponible IVA……………………………..1.000.000

Tipo IVA………………………………………………….16%
Cuota IVA………………………………………………………………160.000
Total factura………………………………………………..1.160.000

Nominal del débito (IVA incluido): 1.160.000

Respecto al valor razonable de la mercadería recibida, hay que interpretar que, implícitamente, el precio facturado incorpora intereses por el aplazamiento. Por ello, teniendo en cuenta el interés cobrado en operaciones similares en el mercado, el valor razonable de esas mercaderías será el siguiente:

1.000.000 / (1 + 0,05)18/12 = 929.428,64

Por lo tanto, la valoración inicial del débito, IVA incluido, con proveedores será de 1.089.428,64

Vencimiento no superior a un año

No obstante, el propio apartado 3.1 de la norma de registro y valoración 9ª. Instrumentos financieros contenida en la segunda parte del PGC establece que los débitos por operaciones comerciales con vencimiento no superior a un año y que no tengan un tipo de interés contractual se podrán valorar por su valor nominal cuando el efecto de no actualizar los flujos de efectivo no sea significativo.

PGCPYMES: En el PGCPYMES, su NRV 9ª, Pasivos financieros, apartado 2.1, establece lo mismo.

EJEMPLO:

La empresa X realiza una compra de las mercaderías que comercializa. El vencimiento de la deuda con el proveedor se producirá dentro de 11 meses. El valor razonable, sin IVA, de las mercaderías es de 1.000.000 de euros mientras que, debido implícitamente al aplazamiento, el precio estipulado es de 1.002.000 euros. La factura que recibimos del proveedor es la siguiente:

Factura n. º 231 (se ha supuesto un tipo de IVA del 16%)
Mercaderías, 10.000 kilos, a 100,20 euros/kilo………………………1.002.000
Total sin IVA……………………………………………….…..1.002.000
Base imponible IVA……………………………..1.002.000

Tipo IVA………………………………………………….16%
Cuota IVA………………………………………………160.320
Total factura………………………………………………..…..1.162.320

Nominal del débito (IVA incluido): 1.162.320

Valor razonable de la contraprestación recibida más el IVA soportado: 1.160.000 (1.000.000 + 160.000)

En este caso la norma de valoración permite, si se considera que el efecto de no actualizar los flujos de efectivo no es significativo, elegir entre las dos siguientes alternativas:

  • - Dar una valoración inicial al débito equivalente a su valor nominal (IVA incluido): 1.162.320
  • - Dar una valoración inicial al débito equivalente al valor razonable de la contraprestación entregada más el IVA soportado: 1.160.000. Posteriormente se deberán ir contabilizando los intereses según devengo aplicando el método del tipo de interés efectivo.

VALORACIÓN POSTERIOR DE LAS DEUDAS COMERCIALES CON PROVEEDORES

Los pasivos financieros incluidos en la categoría de "Pasivos financieros a coste amortizado" se valorarán por su coste amortizado. Los intereses devengados se contabilizarán en la cuenta de pérdidas y ganancias, aplicando el método del tipo de interés efectivo.

PGCPYMES: En el PGCPYMES, también incluidos en la categoría "Pasivos financieros a coste amortizado".

El apartado 6.º del Marco Conceptual de la Contabilidad contenido en la primera parte del PGC y del PGCPYMES establece que el coste amortizado de un instrumento financiero es el importe al que inicialmente fue valorado un activo financiero o un pasivo financiero, menos los reembolsos de principal que se hubieran producido, más o menos, según proceda, la parte imputada en la cuenta de pérdidas y ganancias, mediante la utilización del método del tipo de interés efectivo, de la diferencia entre el importe inicial y el valor de reembolso en el vencimiento y, para el caso de los activos financieros, menos cualquier reducción de valor por deterioro que hubiera sido reconocida, ya sea directamente como una disminución del importe del activo o mediante una cuenta correctora de su valor.

El tipo de interés efectivo es el tipo de actualización que iguala el valor en libros de un instrumento financiero con los flujos de efectivo estimados a lo largo de la vida esperada del instrumento, a partir de sus condiciones contractuales y sin considerar las pérdidas por riesgo de crédito futuras; en su cálculo se incluirán las comisiones financieras que se carguen por adelantado en la concesión de financiación

PGCPYMES: Recuerde que en el PGCPYMES los costes de transacción que les sean directamente atribuibles, así como las comisiones financieras que se carguen cuando se originen las deudas con terceros, podrán registrarse en la cuenta de pérdidas y ganancias en el momento de su reconocimiento inicial.

Vencimiento no superior a un año

No obstante lo anterior, los débitos por operaciones comerciales con vencimiento no superior a un año, que, pudiendo, se haya optado por valorar inicialmente por su valor nominal, continuarán valorándose por dicho importe.

EJEMPLO:

La empresa X realiza, el 1 de noviembre del año 01, una compra de las mercaderías que comercializa. El vencimiento de la deuda con el proveedor se producirá dentro de 18 meses, por lo que se incluyen en la factura intereses por aplazamiento. La factura que se recibe por dicha compra es la siguiente:

Factura n. º 231 (se ha supuesto un tipo de IVA del 16%)
Mercaderías, 10.000 kilos, a 100 euros/kilo………………………1.000.000
Intereses por aplazamiento…………………………………………….65.858
Total sin IVA………………………………………………..1.065.858
Base imponible IVA……………………………..1.000.000

Tipo IVA………………………………………………….16%
Cuota IVA………………………………………………………………160.000
Total factura………………………………………………..1.225.858

¿Cuál será el valor por el que ha de figurar este débito con proveedores en el balance de la empresa X a 31 de diciembre del año 01?

Para la empresa X la operación se resume en la recepción de algo que vale, sin tener en cuenta el IVA soportado, 1.000.000 euros el 1 de noviembre del año 01 y la entrega de 1.065.858 euros 18 meses después.

Por lo tanto, teniendo en cuenta que en el descuento no interviene el IVA soportado, el interés efectivo de la operación se calculará despejando i de la siguiente ecuación 1.000.000 = 1.065.858/(1 + i)18/12; de donde resulta que: i ≅ 4,343700% anual.

Por lo tanto, el coste amortizado del débito a 31 de diciembre del año 01, es decir, 2 meses después de su reconocimiento inicial, será el resultante de la siguiente ecuación:

[1.000.000 x (1 + 0,04343700)2/12] + 160.000 = 1.167.111,85

Empresas en "liquidación": Deudas contabilizadas al coste amortizado

La RICAC de 18/10/2013 desarrolla, como norma complementaria del PGC y del PGCPYMES, el marco de información financiera cuando no resulta adecuada la aplicación del principio de empresa en funcionamiento. El objeto de esta Resolución es aclarar qué criterios se consideran adecuados para formular las cuentas anuales cuando no resulta adecuada la aplicación de dicho principio, y normalizar con ello el sistema de información contable o marco de información financiera aplicable en estos casos.

El MCC de la empresa en liquidación no difiere del MCC incluido en el PGC y en el PGCPYMES, salvo en lo que respecta a la propia aplicación del principio de empresa en funcionamiento y los criterios de valoración aplicables, sin perjuicio de las consecuencias que la situación de liquidación forzosa en que se encuentra la empresa pueda tener desde la perspectiva del reconocimiento de los activos y pasivos, por directa aplicación de las reglas generales.

La Norma segunda "Criterios específicos de aplicación del Marco Conceptual de la Contabilidad a la empresa en "liquidación" de la RICAC establece lo siguiente:

  • 1. La aplicación del marco de información financiera a la empresa en "liquidación" permite que las cuentas anuales muestren la imagen fiel del patrimonio, de la situación financiera y de los resultados de la entidad en la situación indicada.

    A tal efecto, se deberán aplicar el conjunto de requisitos, principios y criterios contables incluidos en el Marco Conceptual de la Contabilidad que venía aplicando la empresa, salvo el principio de empresa en funcionamiento y, por derivada lógica, los efectos que esto produce.

  • 2. Cuando la empresa siga el marco de información financiera aprobado por la presente Resolución, la valoración de los elementos patrimoniales está dirigida a mostrar la imagen fiel de las operaciones tendentes a realizar el activo, cancelar las deudas y, en su caso, repartir el patrimonio resultante.
  • 3. Por ello, considerando que en una liquidación forzada del patrimonio empresarial el horizonte temporal para recuperar los activos se reduce, será necesario corregir el valor o dar de baja los activos cuyo importe no se espere recuperar. Del mismo modo, el nuevo escenario puede traer consigo el nacimiento de obligaciones y, en consecuencia, el reconocimiento del correspondiente pasivo.

    En particular, el criterio del valor en uso ya no será relevante y los criterios del valor neto realizable y valor actual, tal y como se definen estos conceptos en el Marco Conceptual de la Contabilidad, deberán aplicarse considerando el escenario de "liquidación" en que se encuentra la empresa.

    Por el contrario, sí que contribuye al objetivo de imagen fiel el valor de liquidación de los activos, entendido como aquel importe que se podría obtener, en las circunstancias específicas en las que se encuentre la empresa, por su venta u otra forma de disposición minorado en los costes necesarios para llevarla a cabo.

  • 4. En determinados casos, el valor de liquidación será equivalente al valor razonable menos los costes de venta. No obstante, puede ser habitual que el valor de liquidación difiera del valor razonable menos los costes de venta por la propia situación de transacción forzada a la que se enfrenta la empresa.

Como vemos, para identificar el valor de liquidación la empresa debería partir del valor razonable del activo. Cuestión distinta pudiera ser el hecho de que una empresa en liquidación, en tanto la misma se vea en la tesitura de realizar sus activos de manera inminente, solo pudiera -ante situaciones de iliquidez del mercado en el que enajenar dichos activos- y en beneficio de sus acreedores, decidir la realización de los mismos en el marco de lo que se conoce como "transacción forzada", en cuyo caso, dicho valor diferiría de la definición de valor razonable contenido en el MCC.

Uno de los aspectos que fueron estudiados durante los trabajos preparatorios de la RICAC de 18/10/2013 fue cómo afecta el escenario de "liquidación" al registro de las deudas valoradas a coste amortizado y, en particular, cómo afecta cuando una empresa es declarada en concurso de acreedores, y no solo cuando los administradores formulan las cuentas considerando que ya no resulta de aplicación el principio de empresa en funcionamiento.

La declaración de una empresa en situación de concurso de acreedores, en los términos regulados en la LC, inicia un procedimiento judicial encaminado a la búsqueda de un acuerdo con los acreedores, ante la imposibilidad del deudor de cumplir regularmente sus obligaciones exigibles.

El artículo 111 del Texto Refundido de la LC señala que la declaración de concurso no interrumpe la actividad profesional o empresarial que viniera ejerciendo el deudor, y, en lógica consecuencia, los artículos 115 y 116 establecen que declarado el concurso, subsistirá la obligación de formular y auditar las cuentas anuales. Por ello, el inicio del procedimiento judicial no implica la quiebra de los principios y criterios ordinarios del marco general de información financiera. Es decir, declarado el concurso, salvo prueba en contrario, se mantiene la plena vigencia del principio de empresa en funcionamiento y devengo.

La declaración de concurso, a diferencia de la apertura de la fase de liquidación, no trae consigo el vencimiento de las deudas y, en consecuencia, su exigibilidad se mantendrá diferida en los términos previstos en los respectivos contratos. Sin perjuicio de lo anterior, en la práctica, dicha declaración normalmente vendrá precedida de un deterioro en la situación financiera del deudor que originará el vencimiento anticipado de las deudas, si así lo estipulase el contrato, y el devengo de los correspondientes intereses moratorios. De concurrir este presupuesto, la deuda se contabilizará por su valor de reembolso y lucirá en el pasivo corriente del balance.

La consulta 1 publicada en el Boletín del ICAC nº 76, de diciembre de 2008, recoge la interpretación de este Instituto sobre la contabilización de un convenio de acreedores, señalando que desde una perspectiva estrictamente contable, la modificación en las condiciones de la deuda (básicamente en lo que respecta a tipo de interés, importe a reembolsar y plazo de vencimiento) acordadas entre aquellos y el deudor requiere analizar el carácter sustancial o no del cambio y, en el primer caso, reconocer el nuevo pasivo por su valor razonable y dar de baja el antiguo contabilizando, por diferencia, el correspondiente ingreso. A mayor abundamiento cabe precisar que para estimar el valor razonable de la deuda, la empresa debe descontar los flujos de efectivo acordados en el convenio, al tipo de interés incremental del deudor, siempre que este último pueda calcularse de manera fiable de acuerdo con lo dispuesto en el MCC. En caso contrario, la empresa deberá emplear el tipo de interés recogido en la sentencia de aprobación del Convenio.

La declaración judicial de concurso de acreedores trae consigo una modificación en la esfera de los derechos y obligaciones del deudor. En particular, ex artículo 152 del Texto Refundido de la LC, se suspende el devengo de los intereses sin perjuicio de las excepciones en él reguladas. No obstante, la citada suspensión tiene un alcance estrictamente procesal/concursal en beneficio del buen fin del procedimiento materializado en el logro de un acuerdo, el convenio, que a su vez origina una segunda modificación de las citadas condiciones, esta sí, con plenos efectos económicos, en lo que respecta al principal que resulta exigible y el plazo en que se hará efectivo su desembolso.

En consecuencia, al amparo del principio de empresa en funcionamiento y devengo, una vez declarado el concurso la empresa continuará reconociendo los intereses remuneratorios aplicando el criterio del coste amortizado en los términos indicados en el marco general de información financiera, o en su caso, contabilizará los correspondientes intereses moratorios.

Cuando ya no resulte adecuada la aplicación del principio de empresa en funcionamiento las conclusiones que se han reproducido no varían, sin perjuicio de que para un supuesto concreto, como es la apertura de la liquidación concursal, en virtud del artículo 414 del Texto Refundido de la LC, se produzca el vencimiento anticipado de los créditos concursales aplazados y la conversión en dinero de aquellos que consistan en otras prestaciones, o que el incumplimiento del convenio deba originar la desaparición de los efectos sobre las deudas y el reconocimiento del correspondiente pasivo. Del mismo modo, tampoco cesará el devengo de los intereses que procedan.

Todos estos argumentos se concretan en el punto 4 de la la Norma Tercera. "Normas de registro y valoración de la empresa en "liquidación" de la RICAC de 18/10/2013, que establece lo siguiente:

  • a) La quiebra del principio de empresa en funcionamiento no trae consigo el vencimiento de las deudas y, en consecuencia, su exigibilidad se mantendrá diferida en los términos previstos en los respectivos contratos, salvo cuando así lo estipulasen estos últimos. De concurrir este presupuesto, la deuda se contabilizará por su valor de reembolso y lucirá en el pasivo corriente del balance.
  • b) Sin perjuicio de lo anterior, en el supuesto de liquidación concursal, la apertura de la misma producirá el vencimiento anticipado de los créditos concursales aplazados y la conversión en dinero de aquellos que consistan en otras prestaciones.
  • c) La empresa continuará reconociendo los intereses remuneratorios aplicando el criterio del coste amortizado, en los términos indicados en el marco general de información financiera, o en su caso, contabilizará los correspondientes intereses moratorios.

Para el análisis de este marco de información financiera especial, remitimos al lector al comentario relacionado Marco conceptual: Principio de empresa en funcionamiento.

BAJA DE LAS DEUDAS COMERCIALES CON PROVEEDORES

El apartado 3.4 de la NRV 9ª del PGC, dedicada a los instrumentos financieros, establece que los pasivos financieros, o parte de los mismos, se darán de baja en las siguientes circunstancias:

  • a) Extinción de la obligación:Cuando la obligación se haya extinguido, es decir, cuando haya sido satisfecha, cancelada o haya expirado.
  • b) Adquisición de pasivos financieros propios:Cuando se adquieran pasivos financieros propios, aunque sea con la intención de recolocarlos en el futuro, se darán de baja.
  • c) Intercambio con condiciones sustancialmente diferentes: Si se produjese un intercambio de instrumentos de deuda entre un prestamista y un prestatario, siempre que éstos tengan condiciones sustancialmente diferentes o una modificación sustancial de las condiciones actuales de un pasivo financiero, se producirán los siguientes efectos:
    • Se registrará la baja del pasivo financiero original y se reconocerá el nuevo pasivo financiero que surja.
    • La diferencia entre el valor en libros del pasivo financiero o de la parte del mismo que se haya dado de baja y la contraprestación pagada incluidos los costes de transacción atribuibles y en la que se incluirá asimismo cualquier activo cedido diferente del efectivo o pasivo asumido, se reconocerá en la cuenta de pérdidas y ganancias del ejercicio en que tenga lugar.

    ATENCIÓN: Análisis de las nuevas condiciones:

    • Análisis cuantitativo: A estos efectos, las condiciones de los contratos se considerarán sustancialmente diferentes, entre otros casos, cuando el valor actual de los flujos de efectivo del nuevo contrato, incluida cualquier comisión pagada, neta de cualquier comisión recibida, difiera al menos en un diez por ciento del valor actual de los flujos de efectivo remanentes del contrato original, actualizados ambos importes al tipo de interés efectivo de este último.
    • Análisis cualitativo: Ciertas modificaciones en la determinación de los flujos de efectivo pueden no superar este análisis cuantitativo, pero pueden dar lugar también a una modificación sustancial del pasivo, tales como: un cambio de tipo de interés fijo a variable en la remuneración del pasivo, la reexpresión del pasivo a una divisa distinta, un préstamo a tipo de interés fijo que se convierte en un préstamo participativo, entre otros casos.

Intercambio de instrumentos de deuda que no tengan condiciones sustancialmente diferentes

En el caso de un intercambio de instrumentos de deuda que no tengan condiciones sustancialmente diferentes, el pasivo financiero original no se dará de baja del balance registrando el importe de las comisiones pagadas como un ajuste de su valor contable. El coste amortizado del pasivo financiero se determinará aplicando el tipo de interés efectivo, que será aquel que iguale el valor en libros del pasivo financiero en la fecha de modificación con los flujos de efectivo a pagar según las nuevas condiciones.

PGCPYMES: En el punto 3.5 de la NRV 9ª. “Pasivos financieros” del PGCPYMES no se establece la previsión de registrar el importe de las comisiones pagadas como un ajuste del valor contable del pasivo financiero original.

Convenio de acreedores

En particular, la contabilización del efecto de la aprobación de un convenio con los acreedores que consista en una modificación de las condiciones de la deuda se reflejará en las cuentas anuales del ejercicio en que se apruebe judicialmente siempre que de forma racional se prevea su cumplimiento, y que la empresa pueda seguir aplicando el principio de empresa en funcionamiento. A tal efecto, el deudor, en aplicación de los criterios incluidos en los párrafos anteriores, realizará un registro en dos etapas:

  • Primero analizará si se ha producido una modificación sustancial de las condiciones de la deuda para lo cual descontará los flujos de efectivo de la antigua y de la nueva empleando el tipo de interés inicial, para posteriormente, en su caso (si el cambio es sustancial),
  • - Registrar la baja de la deuda original y reconocer el nuevo pasivo por su valor razonable (lo que implica que el gasto por intereses de la nueva deuda se contabilice a partir de ese momento aplicando el tipo de interés de mercado en esa fecha; esto es, el tipo de interés incremental del deudor o tasa de interés que debería pagar en ese momento para obtener financiación en moneda y plazo equivalente a la que ha resultado de los términos en que ha sido aprobado el convenio).
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