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La justicia recuerda que la empresa puede monitorizar la navegación web si existen sospechas de infracción del empleado

  • 25-10-2019 | Wolters Kluwer
  • El empleado en cuestión pasaba las horas de trabajo navegando en webs y usando el móvil. No se vulnera su derecho a la intimidad al monitorizar su actividad al revelarse como una medida idónea para conseguir el objetivo propuesto.
Jurisprudencia comentada
Ir a JurisprudenciaTSJCV, Sala de lo Social, S 1483/2019, 16 May. 2019 (Rec. 894/2019)
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Eduardo Romero. -La monitorización o vigilancia de la empresa a sus trabajadores puede incurrir en una violación de su intimidad, pero también puede estar justificada. El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, en su sentencia 1483/2019, falló a favor de la empresa que había sancionado a su trabajador por emplear gran parte de la jornada laboral en navegar por Internet o usar el móvil, tras llevar a cabo una monitorización.

El trabajador perdía varias horas de su jornada en actividades no laborales

El trabajador que prestaba servicios en la entidad desde el año 2014 fue suspendido de empleo y sueldo durante 16 días por la comisión de una falta muy grave a tenor del artículo 55.13 del Convenio Colectivo. Concretamente, se le acusaba de haber dedicado en los últimos meses una gran parte de su jornada laboral en navegar por internet y comunicarse con su móvil, desatendiendo la obligación de atender al público y realizar las labores de la empresa.

De esta forma, la empresa registró como el trabajador en periodos de hasta seis horas simulaba estar realizando pedidos o consultas relacionadas, cuando realmente se encontraba visitando páginas lúdicas o de compraventa. Asimismo, se le acusa de un uso constante del teléfono móvil, incluso estando delante de los clientes.

La empresa preavisaba a los empleados del correcto uso del ordenador

Cabe destacar, como se indica en la sentencia, que los ordenadores de la empresa cuentan con procedimientos de control para asegurar la integridad de la información. Por ello, cada vez que eran encendidos emitían un aviso indicando que su uso debía ser exclusivamente profesional y que la empresa puede controlar los accesos a Internet y las transacciones que se realicen. Debido a las sospechas de las acciones del empleado, la jefa de personal solicitó la impresión del historial de conexiones.

El empleado alega que en el ejercicio pasado realizó unas ventas de 18 mil euros por encima del objetivo marcado. Sin embargo, el TSJ considera que esta circunstancia carece de eficacia para alterar el fallo de la sentencia de instancia, pues la infracción cometida tiene carácter autónomo. La cuestión por tanto, es si la monitorización y registro de la navegación por internet vulneró el derecho fundamental a la intimidad de los artículos 18 CE y 8 CEDH, en relación a la sentencia de 5 de septiembre de 2017 del TEDH (Caso Barbulescu contra Rumanía).

Vigilancia vs. Derecho a la intimidad

Como ha reiterado el Tribunal Constitucional (STC 170/2013 de 7 de octubre) y el Tribunal Supremo (STS 26 de septiembre de 2007, rec. 966/2006), el empresario puede adoptar medidas que estime más oportunas para garantizar el cumplimiento de las obligaciones laborales. Entre esas medidas se encuentran las de vigilancia y monitorización de medios informáticos.

Sin embargo, estas facultades no pueden ser absolutas, sino que se encuentran limitadas por derechos de los trabajadores. La doctrina constitucional, coincidente con la mantenida por el Tribunal Supremo y TEDH, establece tres requisitos o condiciones:

1. Que las medidas sean susceptibles de conseguir el objetivo propuesto.

2. Que sean necesarias para lograr un fin legítimo y no exista otra medida más moderada.

3. Que sean proporcionadas para alcanzarlo.

En el presente caso, la empresa tenía establecida expresamente la prohibición de usar los ordenadores para fines diferentes a los laborales. Por ello, la monitorización se postula como una medida idónea para comprobar la infracción.

Otros casos recientes

La polémica de la videovigilancia en los puestos de trabajo ya salió a colación recientemente. En reciente sentencia, el TEDH dio la razón a una conocida cadena de supermercados al declarar que no se había vulnerado el artículo 8 CEDH al instalar unas cámaras de vigilancia tras las sospechas de robo por parte de varias cajeras.

El Tribunal mantuvo que la necesidad de protección de los intereses públicos o privados podría justificar la vigilancia. Aunque no se acepta que una simple sospecha de la mala fe del empleado pudiese justificar la vigilancia, una sospecha firme de una conducta ilícita, junto con las pérdidas que en este caso estaba sufriendo la empresa, podrían derivar en una justificación con peso.

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